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¿Cómo se previene la caries dental?

¿Qué puedo hacer por la salud bucal de mi bebé?

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La caries es una de las enfermedades infecciosas más comunes en el mundo entero. Para saber cómo prevenirla, empecemos por conocer un poco más acerca de sus características de formación y desarrollo.

La caries dental, es un proceso patológico localizado, de origen bacteriano, que determina la desmineralización (o sea, la pérdida de las sustancias minerales que le dan dureza al diente) del tejido duro del diente y finalmente su cavitación (formación de un hueco en el diente). La caries se inicia como una lesión imperceptible a la vista humana que alcanza finalmente las dimensiones de una cavidad macroscópica -que se ve a simple vista-.

Desde el punto de vista diagnóstico, hay que diferenciar entre:

• La caries del esmalte, que es una lesión inicial, limitada al esmalte, sin alcanzar la fase de cavitación.

• La caries de dentina, que es una lesión clínica secundaria a la progresión de la caries del esmalte y se caracteriza por cavitación del esmalte y lesión de la dentina.

Causa:

La formación, composición y metabolismo de la placa bacteriana, son esenciales para la aparición de lesiones cariosas.
Además de la significación causal de los microorganismos, existen otros componentes que deben reunirse para que aparezca la caries:
  • Persona con dientes susceptibles
  • Microorganismos (bacterias)
  • Substrato para los microorganismos (sustancias que les sirve de alimento)
  • Tiempo
La caries se origina cuando la interrelación entre los microorganismos y su retención en la superficie dentaria (huésped) se mantiene un tiempo suficiente, ya que los productos desmineralizantes (ácidos) alcanzan una concentración elevada en la placa por excesivo aporte de azúcares en la alimentación (substrato).

Prevención:
Las medidas preventivas se dirigen contra la placa microbiana. Estas medidas comprenden:
  • Cepillado de los dientes, con un método y cepillo adecuados, para conseguir la eliminación de la placa.
  • Evitar el consumo de alimentos cariogénicos, ricos en azúcares e hidratos de carbono.
  • Utilización de Flúor. en cualquiera de sus presentaciones, pastillas gotas, pastas, barnices, etc, para favorecer la remineralización del esmalte.
  • Sellado de fisuras, en piezas sanas, con surcos profundos, para disminuir la superficie expuesta a la formación de placa.

¡Cuidemos los dientes de leche!


Hay muchas maneras de ayudar a los niños a tener una buena salud bucal, desde ayudarles a tener correctos hábitos de alimentación e higiene hasta ser revisados periódicamente por su Dentista.Los niños deben acostumbrarse a cepillar sus dientes desde muy pequeños; por más que no tengan la habilidad para conseguir una buena técnica, el hecho de jugar con el cepillo contribuye a formar el hábito de higienizar su boca. Es conveniente que lo hagan al menos dos veces al día -después de desayunar y antes de ir a dormir- si bien lo correcto es hacerlo también después de cada comida. Es bueno que además vean a sus padres hacerlo.
El cepillado de los niños debe ser supervisado hasta los ocho años.Con respecto a la alimentación, se debe limitar el numero de comidas a cuatro, sobre todo de los alimentos típicos de las meriendas que contienen gran cantidad de azúcares y almidón, ya que a partir de los mismos se puede formar placa bacteriana que comienza a agredir a los dientes a los 20 minutos de ingeridos.
En los lactantes no debe usarse la mamadera como chupete utilizando líquidos azucarados (como gaseosas, jugos tipo "Ades", leche con azúcar, etc.) ni endulzar los chupetes.

Los niños deben recibir un suplemento de flúor que le indicará su Pediatra o su Dentista. El flúor puede ser administrado por el agua de beber, en comprimidos, en pasta dental fluorada y en enjuagues bucales. Por ello la dosis debe ser ajustada en función del contenido en flúor del agua de su población y de los demás suplementos que se administran ya que una dosis mayor de la adecuada puede ser tóxica tanto para los dientes como pare el resto del organismo. Una aplicación de flúor tópico por parte del Dentista a los niños cada seis meses aproximadamente es muy útil para reducir la caries dental.

¡IMPORTANTE!

Se deben tratar los dientes de leche de igual forma que los definitivos ya que de ello va a depender que el niño mastique correctamente, si no lo hiciera, los huesos maxilares que sostienen los dientes no se desarrollarán normalmente y luego aparecerán maloclusiones (formas incorrectas de mordida) que luego precisarán tratamientos ortopédicos u ortodóncicos (ya sea con aparatos fijos o removibles). Además, se evita así que infecciones en los dientes de leche puedan alterar a los definitivos que aún no han erupcionado -pudiendo generar alteraciones de forma, color, calidad, tiempo de erupción, etc-.o que tengan que ser extraídos y se desplacen los otros dientes hacia el lugar que ha quedado libre, generando falta de espacio para la erupción de los dientes definitivos.

No olvidemos que la prevención es la base de la salud.

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¿Qué puedo hacer por la salud bucal de mi bebé?

Por: Dra. Lina Zac

Cuando nace tu bebe estas muy preocupada por cuidarlo, atenderlo, "que crezca sanito".

Muchas mamas vienen al consultorio de odontopediatría muy interesadas en todo lo que se refiere al cuidado de los dientes y la boca de sus hijos. Algunas me comentaron que sufrieron mucho durante su infancia en las visitas al dentista, ya sea por la situación en sí, o por haber tenido muchos problemas de caries, ortodoncia, etc. Sea cual fuere el motivo, todas quieren un futuro mejor para la boca de sus hijos.

Muy sorprendidas quedan cuando, en el consultorio les sugerimos que la primera consulta debe realizarse finalizando el embarazo, o durante los primeros meses de vida. Surge así una pregunta muy frecuente:
-¿Si mi hijo todavía no tiene dientes, cómo va a ir al dentista?

Bueno, en realidad los dientes de tu hijo todavía no aparecieron en su boca, pero ya están formados dentro de sus huesos maxilares; por otro lado, no sólo hay dientes en la boca, hay músculos, huesos, lengua, etc. (Como verás, hay mucho para cuidar).

También en esta primera consulta, si bien los dientes no están presentes en la boca, podemos planear juntas una estrategia adecuada para generar hábitos buenos y saludables para la vida odontológica de tu hijo, y comenzar un programa preventivo.

En esta oportunidad quiero compartir con vos un tema muy particular, especial para el momento del nacimiento, que es la mamadera.

Dar la mamadera es un acto amoroso, alimentas a tu bebé para que crezca, le brindas amor, contención, tiempo, dedicación . Seguramente te preguntarás :
-¿Acaso la mamadera puede hacerle algún daño a los dientes, o la boca de mi hijo?.

Y yo te contesto que sí, efectivamente, en algunos casos, si.
Pero para evitar producir daño, voy a comentarte algunos detalles a tener en cuenta:

No agregues azúcar a la leche ni a los líquidos que incorpores en la mamadera.
¿Por qué?
Los hidratos de carbono son el sustrato que las bacterias de la boca necesitan para comenzar los procesos de caries, de este modo estaríamos acostumbrando a tu bebé a percibir el sabor natural de los alimentos y evitamos fomentar o estimular el sabor dulce, que tantos problemas nos traerá cuando crezca y empiecen a aparecer los dientes en su boca.

No agregues en la tetina de la mamadera alimentos azucarado, (tampoco en el chupete, sobre el que más adelante trataremos.)
¿Por qué?
Algunas mamas para "tranquilizar" o "mimar" a su bebe
colocan miel o azúcar sobre la tetina de la mamadera, que
introducida en la boca, aportará una gran cantidad de hidratos de carbono, durante varias horas, para que las bacterias bucales comiencen los procesos de caries cuando aparezcan los primeros dientes.
Es por ese motivo que a veces en el consultorio vemos chiquitos de 18 a 24 meses con caries que abarcan varios dientes, y se las denomina "Caries de biberón" o "Caries de chupete con miel"

El orificio de la tetina debe ser pequeño
¿Por qué?
Es importante que realice cierto esfuerzo cuando succiona la tetina para estimular el desarrollo de sus músculos, y el crecimiento de sus huesos. Si el orificio de la tetina es amplio, lo privaremos de este estímulo.
Desde el área emocional la succión, al tomar la mamadera, le sirve como una verdadera actividad y como descarga.

No debe prolongarse el uso de la mamadera más de los 2 años y medio a 3 años.
¿Por qué?
Prolongar la mamadera más de los tres años puede producir alteraciones en la posición de los dientes y en el hueso que forma el paladar, que desencadenará futuros problemas en la respiración, fonación, deglución, pudiendo llegar a problemas en la postura.
También el uso prolongado de la mamadera afecta el área emocional, y su vida de relación.

En el próximo contacto me voy a referir a otros temas relacionados con la prevención en odontopediatría.

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